Devocionales Matutinos

No Hurtarás

Hoy

Adultos · Del libro Por su Gracia

Audios narrados con IA

Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.

Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.

Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.

Versículo:

«No hurtarás» (Éxodo 10: 15).

Generalmente se asocia al robo con el dinero, pero este mandamiento abarca más. Incluye todas las esferas del ser humanoen las que se puede robar: las cosas materiales, la identidad, la niñez (es decir, privar a un niño de ser feliz en su infancia), la autoría intelectual y la libertad. Puedes agregar a la lista los ítems que gustes, pero el punto es el mismo.

A través de la historia, la humanidad ha sido testigo de encarnizadas guerras por la ambición de tener más. En este tiempo en el que te ha tocado vivir, todos han sido testigos de muchas guerras entre naciones por la lucha del control de los recursos naturales. Las naciones poderosas despojan a los pueblos más débiles de lo que les pertenece y la ONU cada día lucha por mantener unido un mundo que cada día se precipita a una catástrofe apocalíptica. Por doquier se levantan caudillos mesiánicos prometiendo lo que no han podido cumplir, pero sí se enriquecen él y los suyos, dejando al pueblo con más desesperanza y frustración.

¿Dónde está el problema? Que el hombre se ha olvidado del principio divino de no robar. Si la humanidad tan solo pusiera en práctica este principio, ¿te puedes imaginar el cambio tan drástico que tendría el mundo? No tendrías necesidad de cerrojos, alarmas, códigos de seguridad y las cárceles seguramente estarían más vacías. El mundo viviría en un respeto total del estado de derecho, pero es triste que no será así. Hay que despertar del sueño; el ser humano está contaminado con el pecado de la ambición y del orgullo. Por más que quiera no podrá y la historia de la humanidad da suficiente evidencia de que el hombre es ladrón por naturaleza.

Solo existe un camino para que seas curado del egoísmo: Cristo, el salvador del mundo, vino a pagar el rescate de tu libertad y vino a salvarte de la muerte por la desobediencia a sus mandamientos. Vino a rescatarte del gran ladrón de la felicidad de la raza humana. Cuando te miras de manera introspectiva, seguramente hay muchas cosas que no te gustan, pero Cristo las puede cambiar -incluyendo la tendencia a hurtar― y te puede ayudar a empezar una vida de honestidad como el autor de tu nueva vida. Solo él puede transformarte, porque todo es por su gracia.

Devocionales del Viernes, 23 de octubre de 2026 ›