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Versículo:Tus oídos lo escucharán. Detrás de ti, una voz dirá: “Este es el camino por el que debes ir”, ya sea a la derecha o a la izquierda. Isaías 30:21.
Felipe Bliss había llegado a la dudad de Chicago para asistir a una convención de música, cuando escuchó a un grupo de personas que cantaba himnos en el césped del palacio municipal. Se detuvo unos minutos a un lado del grupo para escuchar el esfuerzo desganado que hacían al cantar.
"Necesitan imprimirle más vida a sus cantos -pensaba para sí-, ¡ Pareciera que todavía están medio dormidos! Bueno ¡creo que debo despertarlos!” Felipe abrió la boca y empezó a cantar. Las cabezas se volvieron para ver quién era aquel extraño. Al ser inspirados por el entusiasmo y la potente voz, el grupo empezó a sonar mejor. El sonido de su canto contagió el espíritu de gozo y vida a los que lo rodeaban.
Al terminar el canto, Felipe se dio vuelta para retirarse, pero lo detuvo una voz de entre los que estaban sentados en los escalones del palacio municipal.
-¿Tiene un minuto, señor?
-Por supuesto -respondió Felipe-, ¿En qué puedo servirlo?
-Mi nombre es Dwight L. Moody. Pude observar el cambio que produjo usted en nuestro grupo coral, y me siento movido a decirle que Dios necesita que cante para él todo el tiempo posible. Él puede usar su voz para ganar almas. Me gustaría que se uniera a mí como evangelista cantante. -Oraré al respecto, y le comunicaré mi decisión -prometió Felipe.
Más adelante, compartió su preocupación con su buen amigo D. W. Whittle, un laico entusiasta. Decidieron lanzar una campaña evangelizadora de tres días en Waukegan, Illinois. Si Dios los usaba para producir resultados extraordinarios, sabrían que era su voluntad que se dedicaran al servicio cristiano tiempo completo.
La primera noche, treinta personas respondieron a la invitación, y las siguientes dos tuvieron resultados similares. Felipe estaba convencido de que Dios lo estaba llamando para ser un evangelista cantante.
Mientras trabajaba con el Sr. Moody compuso muchos himnos. Dos de ellos son el 204 y el 426 del Nuevo Himnario Adventista.
En realidad, Felipe Bliss no escuchó en forma directa la voz de Dios que lo llamaba. Más bien, Dios usó a Dwight L. Moody (una oración contestada) y las circunstancias, para llamarlo.
Puede ser que Dios te hable en este día. ¿Podrás oír su voz?
Abril 26