Devocionales Matutinos

Aarón Copland

Jóvenes 2 · Del libro Persigue Tus Sueños

Versículo:

Cierto día, Jesús les contó una historia a sus discípulos para mostrarles que siempre debían orar y nunca darse por vencidos. Lucas 18:1.

Esta parábola trata acerca de la viuda que no se dio por vencida. Día tras día visitaba al juez, rogándole que la ayudara a ganar su caso en la corte. Por su parte, el juez se negaba día tras día a hacerlo. Al fin, para librarse de la viuda, accedió a ayudarla.

Jesús dijo: Ahora, si el juez injusto, que no amaba a Dios ni a los hombres, hizo tanto por una pobre viuda, ¿no creen que su Padre celestial estaría dispuesto a ayudarles? Así que, no se den por vencidos. ¡Sigan pidiendo!

Aarón Copland, un compositor estadounidense, es un clásico ejemplo de alguien que comprendió el significado de la perseverancia.

-Por favor, mamá, quiero tomar clases de música -le rogaba a su madre día tras día-. Quiero aprender a tocar el piano.

-Ya hemos derrochado mucho dinero en clases de música con tus hermanas y hermanos -le respondía su mamá sacudiendo la cabeza.

-Note preocupes -le dijo su hermana Laureen-, yo te enseñaré a tocar el piano.

Aarón estaba encantado. Después de seis meses, Laureen le dijo:

-Has aprendido más de lo que yo pude aprender en ocho años. No hay nada más que yo pueda enseñarte.

-Entonces practicaré solo -decidió Aarón.

Durante año y medio practicó fielmente todos los días. Vez tras vez trataba de convencer a su mamá de que necesitaba clases de piano.

-Hago todo lo que está de mi parte, mamá -rogaba Aarón-, En realidad, tengo tantas ganas de aprender más y no hay quién me pueda ayudar.

-Bueno, está bien -consintió su mamá cuando cumplió los trece años de edadPuedes tener un maestro, pero debes encontrarlo tú mismo y hacer todos los arreglos.

Aarón supo muy bien que valió la pena seguir pidiendo.

¿Hay algo que has estado pidiendo a Dios por mucho tiempo? Tal vez quisieras recibir una educación cristiana, pero no tienes suficiente dinero para hacerlo. Tal vez, alguien a quien amas mucho está muy enfermo. Puede ser que estés luchando contra un mal hábito. No te des por vencido. Sigue pidiendo. Dios te ayudará.

Abril 27

Devocionales del Lunes, 27 de abril de 2020 ›