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Versículo:Después de que Faraón dejó salir al pueblo, Dios no los llevó directamente por el camino que va a la tierra de los filisteos, aunque era el más corto; porque dijo Dios: "Para que el pueblo, al afrontar la guerra, no se arrepienta y vuelva a Egipto" (Éxodo 13:17).
Muchas personas tienen dificultad para entender los planes de Dios. Algunos dicen que él tarda en responder las oraciones. Otros creen que el Señor está ajeno a nuestros problemas y no interviene en nuestras decisiones. Después de todo, Dios, ¿dirige o no nuestra vida?
En primer lugar, necesitamos entender que Dios no es un manipulador cósmico que nos priva de la libertad de elección. Él no nos creó como robots, sino como seres libres, capaces de elegir qué comer, qué vestir, qué estudiar, con quién casarnos, qué profesión ejercer, etc. Cada persona es arquitecta de su propio destino.
Por otro lado, la Biblia es clara al decir que Dios no creó al ser humano y luego lo abandonó, como si le hubiera dado cuerda y lo dejara a merced de la suerte. ¡De ninguna manera! Él es un Padre que cuida, vela, guía y, sobre todo, ama a sus criaturas. Aunque no determine todo lo que debemos hacer, nos conduce por el mejor camino.
En Jeremías 29:11, Dios dice: "Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes-afirma el Señor-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza" (NVI). Isaías agrega lo siguiente: "Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; imás altos que los cielos sobre la tierra!" (Isa. 55:9, NVI).
Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, estas palabras tuvieron mucho sentido. En lugar de permitir que el pueblo tomara el camino más corto hacia Canaán, Dios lo condujo por un camino más largo. ¿Sabes por qué? Porque justo frente a ellos, a unos 250 kilómetros, estaba Gaza, la capital de los filisteos. Debido a que los israelitas eran exesclavos y no tenían armas, la inminencia de una batalla haría que pronto desearan regresar a Egipto.
Tal vez Dios te haya llevado también por caminos poco convencionales. Recuerda que los planes del Señor siempre son mayores y mejores. Él quiere librarte de Egipto y de los enemigos, y llevarte a Canaán. ¡Confía en los planes de Dios!