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Versículo:iCantaré al Señor toda mi vida! ¡Cantaré salmos a mí Dios mientras exista! (Salmo 104:33).
Hablar de los Arautos do Rei y no mencionar a Eclair Cruz sería un gran error. Él, como primer tenor, fue el que permaneció más tiempo en el cuarteto. Recuerdo con mucho cariño los viernes de noche en los que escuchábamos en casa algunos discos como Felicidade sem fim y Quem os criou, con la voz inconfundible de Eclair. Sin duda, fue uno de los más grandes cantantes cristianos brasileños, no solo por la calidad de su voz, sino también por su humildad y su espíritu de misión.
Hace algunos años, mientras aún estaba en los Arautos, tuve el privilegio de visitarlo con los compañeros del cuarteto en la ciudad de Hortolândia, San Pablo, Brasil. iFue una inspiración! Al llegar allí, nos encontramos con un guerrero, aunque debilitado por la enfermedad. Aproximadamente dos años antes, Eclair había descubierto que tenía otra cruz que llevar: un cáncer. ¡Y qué cruz tan dolorosa!
Durante la visita, noté que él colocaba varias veces la almohada sobre su rostro. Era como si quisiera buscar alivio para el dolor. En un momento, dijo: "Esta enfermedad ha sido un yunque de Dios para mí. Pero lo alabo y le agradezco mucho. Cuando salga de esta situación, iseguiré alabando a Dios con todo mi corazón!"
Esas palabras me emocionaron mucho. ¿Cómo puede alguien alabar al Señor en medio del sufrimiento? Seguramente, hasta el reino de las tinieblas se sorprendió al ver a aquel hijo de Dios adorando en medio del dolor. Parecía un Job moderno que, incluso con la pérdida de su salud, mantenía su devoción.
Después de cantar las canciones Jesus vem logo y Um vencedor, fuimos sorprendidos por la visita de tres compañeros de otra formación de los Arautos do Rei. Cantamos juntos unas tres canciones más y escuchamos algunas historias divertidas y emotivas del ministerio. No pude evitar imaginarme lo hermoso que será estar en el Cielo conversando con amigos y cantando alabanzas a Jesús.
Desafortunadamente, después de un tiempo, Eclair falleció debido a la enfermedad. Fue una gran pérdida para la música cristiana. Pero creo que, muy pronto, lo veremos nuevamente en la mañana radiante de la que tanto le gustaba cantar.
¡Prepárate para ese día inolvidable! Sé fiel hasta el fin, incluso en medio del dolor y el sufrimiento. Cuando llegues a la Eternidad, todo habrá valido la pena.