
Opciones de lectura
Versículo:«Pondrá de Nuevo risas en tu boca, y gritos de alegría en tus labios». Job 8:21
Qué rico es reírse, ¿verdad? Y hay que ver cómo es de contagiosa la risa. Uno se siente de maravilla cuando se ríe con amigos, o leyendo un libro, o viendo una película, o simplemente porque está pensando algo gracioso aunque no se lo diga a nadie.
La risa es ese gesto de la cara, acompañado de sonido, que se genera en situaciones de humor, de diversión, de triunfo o satisfacción. Por eso, la risa la relacionamos totalmente con la felicidad y la alegría. No nos reímos en momentos de tristeza ni cuando alguien dice algo que no tiene gracia. ¿Sabías que empezamos a reírnos más o menos a los cuatro meses de edad? Antes, los bebés no saben reírse.
Es curioso que la palabra «risa» se encuentre en el libro de Job, ya que Job vivió más momentos tristes que felices. Pero a veces uno aprende a valorar lo bueno precisamente porque ha vivido lo malo, y eso le enseñó a distinguir la diferencia. Job, aunque vivió cosas muy malas, aprendió a confiar en Dios y sabía que, en algún momento, volvería a ser feliz y a reír.
Recuerda, si vives un momento difícil, no te pongas triste; confía en Dios y él te dará nuevamente felicidad. Él «pondrá de nuevo risas en tu boca, y gritos de alegría en tus labios» (Job 8:21).
Desafío:Pega cuatro hojas blancas para formar un gran papel. Dibuja una gran sonrisa que cubra toda la superficie. Píntala con muchos colores y escribe el versículo que aprendimos hoy.