Devocionales Matutinos

¿Por Qué los Pozos Eran Tan Apreciados en los Tiempos Bíblicos?

Menores 2 · Del libro PREGUNTAS GRANDES Y PEQUEÑAS

Versículo:

«El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad!». Lamentaciones 3:22-23

¿Has visto alguna vez un pozo? ¿Sabes qué es y cómo funciona? En realidad es sencillo. Un pozo es una perforación profunda que se hace en la tierra para encontrar agua subterránea. Una vez se encuentra esa agua, se acumula en el pozo, donde se puede ir a sacarla siempre que se necesite.

Hoy no es tan común tener pozos en la casa porque disfrutamos de agua corriente, pero en los tiempos bíblicos, tener un pozo era fundamental. Palestina es una tierra seca, por lo que el agua subterránea es imprescindible para la vida. Para que no se cayeran personas ni animales dentro, se solía colocar un brocal o una piedra plana sobre la boca de los pozos, como leemos en Génesis 29:2.

¿Has oído la expresión «pozo sin fondo»? Se usa para referirse a personas o cosas cuya sabiduría, contenido o bendiciones nunca se terminan. Uno puede sacar y sacar y sacar y siempre seguir sacando de ellos, porque lo que ofrecen no tiene fin. Así es el amor de Dios por nosotros: un auténtico pozo sin fondo. «El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad!» (Lamentaciones 3:22-23).

Desafío: Haz tarjetas con el versículo de hoy para cada miembro de tu familia.

Devocionales del Domingo, 22 de diciembre de 2019 ›