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Versículo:«Al que piensa sabiamente, se le llama inteligente; las palabras amables convencen mejor». Proverbios 16:21
Ayer hablamos de los pozos de los tiempos bíblicos, pero no dijimos nada de cómo había que hacer para extraer agua de ellos. Verás, esa era una tarea bastante dura. ¡Y la hacían las mujeres! Por eso es injusto decir que las mujeres no son fuertes, porque vaya si lo son. Intenta tú extraer agua de un pozo con una rueda, una polea y un cubo. Vas a ver lo cansado que terminas. En la Biblia hay una historia preciosa que sucedió junto a un pozo. Se cuenta en Génesis 24.
Abraham, el padre de la fe, quería encontrar esposa para su hijo Isaac, así que envió a su siervo Eliezer para que le encontrara una de la propia tierra de Abraham, donde vivían personas que adoraban al verdadero Dios. Cuando llegó allí, Eliezer se detuvo junto a un pozo y una joven llegó y sacó agua para él y para los camellos de él. Eso es trabajo duro, por lo que Eliezer entendió que aquella muchacha era trabajadora además de cortes y amable. La joven se llamaba Rebeca y se casó con Isaac.
¡Qué bueno es ser amable y servicial con los demás! Las personas que nos rodean se sienten bien y nosotros también. Empieza este día diciendo palabras amables a los demás. «Al que piensa sabiamente, se le llama inteligente; las palabras amables convencen mejor» (Proverbios 16:21).
Desafío:Busca la oportunidad de ser amable con diez personas en este día, aunque eso signifique trabajar.