Devocionales Matutinos

La Heroína de la Salud

Menores · Del libro Heroes o Villanos

Versículo:

«Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud» (3 Juan 1: 2)

Bárbara O'Neill es la australiana que sana lo que los médicos no pueden, una auténtica heroína de la salud. Esta naturópata de 71 años dice que la verdadera curación proviene de la naturaleza, no de los medicamentos. En sus redes sociales, Bárbara difunde lo que considera las nueve leyes esenciales para la salud y longevidad óptimas:

1) Sol. Bárbara dice que el sol es el doctor del cielo, vital para las visitas diarias. Aconseja tomar el sol con moderación, pero con frecuencia.

2) Agua. Es crucial procurar la hidratación verdadera. A más de agua en abundancia, Bárbara aconseja agregar al agua un poco de sal del mar Celta.

3) Sueño. El sueño les da a nuestras células cerebrales la oportunidad de sanar. Cuando no dormimos, nos lleva a un envejecimiento prematuro, trae enfermedades y puede generar un mal funcionamiento general en un órgano o tejido.

4) Confianza en Dios. Bárbara dice que podemos sanar física y mentalmente usando los recursos que Dios nos dio: agua, hierbas y nuestro cerebro. Pero no podemos sanar si primero no creemos que es voluntad de Dios sanarnos.

5) Abstinencia. Hay alimentos y estimulantes que deben ser eliminados de nuestro cuerpo para prevenir daño: azúcar refinada, cafeína, alcohol, tabaco y drogas, entre otros. Está científicamente comprobado que son perjudiciales.

6) Aire. La presencia de oxígeno es la ausencia de enfermedad. Inhalemos siempre por la nariz; así abrimos pequeños canales en la parte de atrás, lo que le ayuda al cerebro a recibir más oxígeno y desintoxica el cuerpo.

7) Nutrición. En esencia, su dieta es un plan alimenticio basado en plantas que enfatiza alimentos integrales y mínimamente procesados. Bárbara sigue una dieta alta en fibra y enfocada en alcalinos, rica en legumbres, verduras, frutas, nueces y semillas.

8) Moderación. Seamos paciente con nuestro cuerpo. El proceso de sanación es algo natural y no debe apurarse, lo que también se relaciona con la confianza en Dios. Cuando creemos que la sanación sucederá bajo una vigilancia divina, confiaremos en que llegaremos allí a su tiempo.

9) Ejercicio. El ejercicio es esencial. Ayuda a la salud mental (aumento de endorfinas), a la piel (mejora la circulación), al corazón, a los huesos y a los músculos (aumenta la fuerza). Sorprendentemente, ella siempre hace ejercicio en ayunas.

¿No nos parecen familiares estos remedios naturales? Por supuesto, es lo que la Iglesia Adventista del Séptimo Día ha estado enseñando desde 1863. Bárbara nos invita el día de hoy a cuidar nuestra salud siguiendo estas leyes.

Devocionales del Miércoles, 19 de agosto de 2026 ›