
El audio de este devocional no está disponible por ahora, pero puedes usar la voz de tu dispositivo para que te lo lea.
Opciones de lectura
Versículo:«Por eso, nosotros, teniendo a nuestro alrededor tantas personas que han demostrado su fe, dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante» (Hebreos 12: 1).
Kieran Behan, nacido el 19 de abril de 1989 en Hertfordshire, Londres, es un gimnasta de ascendencia irlandesa caracterizado por una increíble determinación y superación personal. Desde joven, Kieran enfrentó desafíos inimaginables. A los 10 años, le encontraron un tumor benigno en la pierna, lo que lo dejó en una silla de ruedas durante un año. Desafiando las expectativas médicas, Kieran volvió a entrenar gimnasia, pero poco después sufrió una lesión cerebral al caer de la barra alta, afectando su equilibrio y coordinación. Los médicos no esperaban que volviera a caminar, pero él no se rindió.
Tras tres años de recuperación, Kieran regresó a la gimnasia y empezó a acumular logros como gimnasta junior. Sin embargo, su carrera estuvo plagada de lesiones. En 2009, se sometió a una cirugía de ligamento cruzado anterior (LCA) en su rodilla derecha. Poco antes del campeonato europeo de 2010, se rompió el LCA de la otra rodilla. A pesar de estos obstáculos, debutó como sénior en los campeonatos mundiales de gimnasia artística de 2010 en Rotterdam.
El 2011, Kieran compitió en los campeonatos europeos en Berlín y en la serie de la Copa del Mundo, convirtiéndose en campeón general en el ejercicio de suelo. En 2012, compitió en el evento de prueba olímpica, London Prepares, donde se clasificó para los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Aunque se rompió el metatarsiano un mes antes de los juegos, participó y se convirtió en el segundo gimnasta irlandés en competir en unas olimpiadas.
Después de Londres 2012, Kieran tuvo que someterse a más cirugías, pero siguió compitiendo. En 2015, tuvo una temporada estable, compitiendo en los Juegos Olímpicos Europeos y en los campeonatos mundiales de Glasgow, asegurando su lugar para los Juegos Olímpicos de Río 2016. En Río, a pesar de una dislocación de rodilla durante su rutina, compitió hasta el final. Esta lesión resultó ser el fin de su carrera como gimnasta, ya que necesitaba un reemplazo total de rodilla.
Notemos cuántos obstáculos superó Kieran y con qué esfuerzo impulsó su carrera. El apóstol Pablo habla como si fuera un deportista, como Kieran, cuando dijo: «Corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante». Pablo podía ver la línea de meta a corta distancia gracias a que se esforzó hasta el final. Seamos como Pablo; no dejemos las cosas abandonadas ni a medio hacer. Perseveremos con esfuerzo y completemos nuestras tareas.