Devocionales Matutinos

Una Heroína de Corazón

Menores · Del libro Heroes o Villanos

Versículo:

«Y que los nuestros aprendan también a hacer el bien y a ayudar en casos de necesidad, para que sus vidas sean útiles» (Tito 3: 14).

En Morisset, Nueva Gales del Sur, Australia, donde la educación pública enfrentaba grandes desafíos, emergió una figura inspiradora: Leticia Moreno, una pastora de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Desde joven, Leticia sintió una profunda vocación por ayudar a los niños y a los jóvenes de su comunidad. Comprendía que la educación era la clave para un futuro mejor, y decidió dedicar su vida a mejorar las condiciones de las escuelas públicas en su región.

Leticia no era solo una pastora, sino que también era una líder y una mentora. Comenzó organizando programas de tutoría después de la escuela, donde voluntarios de su iglesia se ofrecían para ayudar a los estudiantes con sus tareas y proyectos. Pero Leticia no se detuvo allí. Pronto se dio cuenta de que muchos niños enfrentaban dificultades más allá del aula, como la falta de recursos básicos y un entorno familiar inestable.

Con un espíritu incansable, lanzó varias iniciativas para abordar estas necesidades. Organizó campañas de recolección de útiles escolares, ropa y alimentos. También trabajó sin descanso para crear espacios seguros dentro de las escuelas, donde los estudiantes pudieran expresarse libremente y recibir apoyo emocional. Su enfoque integral no solo mejoró el rendimiento académico de los estudiantes, sino que también impactó de manera positiva en sus vidas personales.

Uno de los proyectos más destacados de Leticia fue la creación de un programa de becas para estudiantes de bajos recursos. A través de donaciones y subvenciones, logró financiar la educación de numerosos jóvenes, brindándoles la oportunidad de continuar sus estudios y de perseguir sus sueños. Muchos de estos estudiantes regresaron años después, convertidos en profesionales exitosos, para agradecerle por haber cambiado sus vidas. Con razón, en una ceremonia especial, Leticia fue galardonada por su servicio a la educación pública.

Al observar la historia de Leticia Moreno, recordamos la importancia de la empatía, del servicio y del compromiso con nuestra comunidad. Pablo le escribió a Tito que aprendiera «a hacer el bien y a ayudar en casos de necesidad». Notemos que Pablo dice «aprendan», lo que quiere decir que ayudar es una destreza que se cultiva y llega a convertirse en parte de nuestra naturaleza, como fue el caso de Leticia. Pero como con todo conocimiento, necesitamos un modelo o un maestro para aprender esta destreza. Desafío a que identifiquemos algún miembro de la iglesia o de nuestra familia que sea servicial como Leticia y a que aprendamos de él o de ella cómo ser un héroe en la comunidad.

Devocionales del Lunes, 31 de agosto de 2026 ›