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Noticias Falsas o Buenas Noticias

Mujeres · Del libro Sublime Belleza

El ángel dijo: "No tengan miedo. Miren que traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo [...]" (Lucas 2:10).

Seguramente, ya escuchaste mucho acerca del término fake news (del inglés, 'noticia falsa') refiriéndose a las noticias no verídicas enviadas como si fueran verdaderas. En una encuesta internacional publicada en 2019 en Canadá, el 86% de las personas consultadas dijeron haber creído en, por lo menos, una noticia falsa vista en las redes sociales.

La difusión tan actual de ese término se intensificó en 2016, con la carrera presidencial de los Estados Unidos y la divulgación de contenidos falsos sobre la candidata Hillary Clinton por los electores de su competencia. Pero las noticias falsas siempre estuvieron presentes en el transcurso de la historia, con otros nombres y otras formas de divulgación, legitimando puntos de vista particulares o perjudicando a personas o grupos.

Sus mensajes se desparraman rápidamente, apelando a las emociones de sus consumidores desprevenidos. Por detrás de ellas, hay inversiones de elevadas sumas de dinero en equipos especializados, formados por periodistas, publicistas, profesionales de marketing, del área de tecnología e incluso de policías, que actúan de manera sigilosa y sin dejar rastros.

Ese negocio involucra la compra ilegal de millones de direcciones de correo electrónico y números de teléfono celular, creación de perfiles falsos y compra de dominios de páginas que reciben una identidad visual semejante a la del objetivo, publicaciones verdaderas para atraer al público y que, después, se convierten en falsas.

Necesitamos ser prudentes y corroborar lo que vemos y leemos antes de dar crédito o compartir. Las noticias falsas suelen ser sensacionalistas y, valiéndose de fotos y videos manipulados y publicaciones dudosas, incluso pueden terminar en tragedia.

Al contrario de las noticias falsas, Dios nos dio las buenas nuevas del advenimiento del reino de los cielos por medio de Jesucristo, cuya relevancia es eterna.

Esa buena noticia es verdadera y poderosa. Por detrás de ella, está el autor Jesucristo, el agente activo de nuestra salvación. Él no invirtió grandes sumas de dinero para producirla, pero lo dio todo: su propia vida inmaculada, para que todos seamos alcanzados y beneficiados.

¿Esa buena noticia ya te alcanzó? ¿Marcó la diferencia en tu vida? Entonces, ¡no dejes de compartirla! Hay muchas personas que necesitan conocerla también para ser salvas y transformadas.