Hoy
Refrigerio
Mujeres · Del libro Sublime Belleza
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Ya brotan flores en los campos; ¡el tiempo de la canción ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las tortolas (Cantares 2:12).
Ese año nos habíamos mudado a una nueva provincia. Grandes desafíos, expectativas y muchas adaptaciones para toda la familia. Sumando a esto las carreras habituales, llegamos a fin de año exhaustos. Anhelaba las vacaciones, y llegaron. Viajamos a Bom Retiro, Santa Catarina, Brasil, lejos del ruido y el trajín. Pero los días fueron pasando y no conseguía relajarme. Me dolía la cabeza, estaba indispuesta y sin sueño.
Un sábado por la tarde, mi esposo llamó a la familia para un paseo por la naturaleza. Salimos de la pequeña ciudad, estacionamos el auto cerca de las montañas y fuimos a caminar. Tomamos un sendero en medio del bosque. Caminábamos lentamente, sintiendo el aroma puro del aire refrescante y sin contaminación..
Nos quedamos un tiempo en la orilla de un arroyo de aguas claras y, mientras los niños tomaban piedritas y jugaban en el agua, escuchamos el coro de los pajaritos y de los grillos en una composición armoniosa. El viento suave mecía levemente las hojas de los árboles de variados tonos verdes.
¡Cuánta belleza! Proseguimos por dentro del arroyo. El agua fresquita era tentadora. Los troncos y raíces de los árboles formaban un verdadero techo sobre nuestras cabezas; a veces, era tan bajo que teníamos que agacharnos para seguir el camino.
Durante más de una hora seguimos el curso del arroyo. Yo había pisado una piedra resbaladiza y me había caído al agua, mojándome entera. Nos reímos mucho y nos sentimos renovados. Y no volví a recordar mis dolores de cabeza.
¿No es maravilloso que Dios, que creó el mundo, se haya preocupado en preparar un ambiente de colores variados y bellos, que proporcionen plenitud a las personas? Elena de White dice: "La vida en el campo les resultará muy beneficiosa; una vida activa, al aire libre, desarrollará la salud tanto de la mente como del cuerpo. Deberían disponer de una huerta, donde podrían encontrar a la vez entretenimiento y una actividad útil. El cultivo de plantas y flores tiende a mejorar el gusto y el juicio" (Mente, carácter y personalidad, t. 2, pág. 651).
Aprovechemos más esos recursos que Dios nos proveyó por medio de la naturaleza y elevemos la mente al Creador, quien trae constante refrigerio al alma.