Devocionales Matutinos

Cuando Tú Eres el Problema

Hoy

Mujeres · Del libro Sublime Belleza

Audios narrados con IA

Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.

Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.

Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.

Versículo:

¿Quién está consciente de sus propios errores? ¡Perdóname aquellos de los que no estoy consciente! (Salmos 19:12).

Cuando nuestra hija menor tenía unos cuatro años, se sintió frustrada con algo y reclamó: "El problema es que yo soy el 'problema'. Ese es el 'problema'". No supe si reír o tener compasión de ella. Con tan poca edad, ya se veía como un "problema".

En el antiguo libro Tu problema eres tú mismo, Roy L. Smith dice que muchas veces nos olvidamos de mirar nuestras actitudes, las verdaderas causantes de los problemas, y sufrimos las consecuencias.

En cierta ocasión, una esposa buscó a un consejero. Tenía problemas con su marido difícil de tratar. Reclamó que él tenía el vicio de la pornografía. También afirmó que sospechaba que la estaba traicionando.

El consejero la escuchó pacientemente. Pero esa no era la primera vez que ella lo buscaba. Las otras veces, había mencionado un problema en el trabajo. Se sentía perseguida por el jefe y no era reconocida. También creía que sus compañeros de trabajo y sus vecinas la estaban tratando de manera extraña.

Durante esa entrevista el consejero le hizo algunas preguntas y descubrió que había hablado mal de algunas compañeras, contando información inapropiada. Las compañeras se enteraron y por eso la evitaban. La jefa le había llamado la atención porque había perdido un documento importante, y había perjudicado a un cliente. Y, ¿con respecto a su esposo? La mujer finalmente confesó que era ella misma la que estaba viendo pornografía y que lo había traicionado.

El consejero la invitó a orar, a pedir perdón a Dios y a reconocer que el problema era ella misma. Fue humilde y reconoció su falta.

Podemos no estar tan complicadas como esa mujer, pero en el día a día enfrentamos desafíos y, muchas veces, miramos la causa como si fuera algo ajeno a nosotras mismas. El culpable parece ser el otro, pero el problema puede estar más dentro de nosotras de lo que pensamos.

Claro que no podemos caer en el extremo de pensar que somos nada más que un conjunto de problemas. Eso es baja autoestima. Pero es necesario reconocer nuestra parte real en las situaciones. Si asumimos nuestra parte activamente, cuando las cosas vayan bien y cuando no vayan bien, nos sorprenderemos notando que hemos crecido.

Reconoce tus faltas delante de Dios y del prójimo. Pide a Dios diariamente que te purifique, no solo de tus errores conscientes, sino también, de acuerdo con el versículo de hoy, de los que no eres consciente.

Devocionales del Jueves, 22 de octubre de 2026 ›