Devocionales Matutinos

La Esclavitud o Muerte

Hoy

Mujeres · Del libro Sublime Belleza

Audios narrados con IA

Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.

Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.

Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.

Versículo:

Entonces los entregarán para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre (Mateo 24:9).

Al suroeste del mar Muerto, cuatrocientos metros encima de peñascos empinados y terreno accidentado, está uno de los puntos turísticos más visitados en Israel: la fortaleza de Masada, con una superficie de seiscientos por trescientos metros cuya bellísima construcción fue supervisada personalmente por Herodes, el Grande.

En el año 66 d. C. un grupo de sicarios, tras conflictos internos en Jerusalén, atacó esa guarnición romana y la tomó. Después de la destrucción de Jerusalén el 70 d. C, más sicarios se refugiaron en Masada. Los romanos los persiguieron, acamparon en la base de la fortaleza, la sitiaron, construyeron una rampa con miles de toneladas de piedras y tierra batida, y finalmente hicieron una brecha en su muralla en el 73 d. C.

Flavio Josefo, un judío romanizado, cuenta en su obra Las guerras de los judíos que los sicarios decidieron jamás ser siervos de los romanos ni de nadie más; solo siervos de Dios. Ellos estaban dispuestos a quitarse la vida con tal de no llegar a ser esclavos. Dos mujeres que se mantuvieron escondidas con cinco niños le contaron a Josefo que Eleazar ben lair, el líder de los sicarios en la fortaleza, sorteó a diez hombres para realizar la matanza. Uno de los diez mataría a los sobrevivientes y luego se mataría a sí mismo.

Según Josefo, cuando los romanos entraron en la fortaleza, los encontraron a todos muertos, y "se llenaron de admiración por la valentía de su resolución y por el firme menosprecio de la muerte que tanta gente había demostrado con sus obras" (Las guerras de los judíos VII.9.406).

Los arqueólogos no encontraron en el lugar evidencias de un suicidio en masa. Aun cuando allí se mezclan la leyenda y la historia, Masada es un símbolo de heroísmo nacional judío, donde los nuevos reclutas de las Fuerzas de Defensa de Israel hacen el juramento de fidelidad.

Un himno conocido dice "antes morir que pecar". El pecado es la peor forma de esclavitud. Habiendo elegido la santidad, muchos mártires murieron por azotes y flagelos, estiramientos, dilaceraciones, apedreamientos, láminas de hierros en braza en sus cuerpos, mazmorras, ruedas de tortura, estrangulamientos, dientes de animales salvajes, grillas y horcas. Los cuerpos eran amontonados y custodiados por perros para que nadie los pudiera sepultar. Aun así el cristianismo prosperó.

¿Qué has elegido mediante tus actitudes en tu diario vivir? ¿La esclavitud del pecado o la lealtad a Dios?

Devocionales del Martes, 27 de octubre de 2026 ›