Hoy
Un cojo puede andar
Niños · Del libro Mi Maravilloso Jesus
El audio de este devocional no está disponible por ahora, pero puedes usar la voz de tu dispositivo para que te lo lea.
El paralítico se puso en ple de un salto y comenzó a andar; luego entró con ellos en el templo, por su propio pie, brincando y alabando a Dios (Hechos 3: 8).
Pedro y Juan fueron al templo a las tres de la tarde porque los judíos acostumbraban orar a esa hora. Todos los días llevaban a la puerta del templo a un hombre que nunca había podido caminar. Tenía cuarenta años y desde su nacimiento sufría dolores y estaba enfermo. Tan pronto como vio a Pedro y a Juan, les pidió dinero. Sin embargo, Pedro le dijo que no tenía dinero, pero que tenía algo mejor: el poder de Jesús. En su nombre, le ordenó que se levantara y caminara. Ahora sano, el hombre estaba lleno de gratitud y gozo, por lo que alababa a Dios. Cada día tú también eres testigo de los milagros que Dios lleva a cabo a tu favor. Siempre agradece y alaba a Dios por todas sus bendiciones.
Actividad. Con el apoyo de tus papás, busquen el canto «Pedro y Juan van a orar». Con base en la letra, comenten cómo puedes alabar a Dios.
Oración. Gracias, Señor, por todas las bendiciones que me das cada día. En el nombre de Jesús, amén.