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Versículo:Ahora bien, Eliú había estado esperando antes de dirigirse a Job, porque ellos eran mayores de edad; pero al ver que los tres amigos no tenían ya nada que decir, se encendió su enojo (Job 32: 4, 5).
Los chicos prueban de todo. ¿No me crees? Sabes que digo la verdad. Es posible que Michael Sessions haya competido por la alcaldía de Hillsdale, Míchigan, por pura broma, pero nunca lo sabremos. El chico estaba en tercero de preparatoria, tenía apenas dieciocho años, presentó una ruda campaña, y logró desbancar al alcalde en funciones apenas por dos votos. Con un presupuesto de campaña de 700 dólares, Sessions fue agresivo. Cuando comenzó no había cumplido los dieciocho, y ni siquiera podía votar por sí mismo.
¿Crees que tuvo agallas? ¿Qué opinas de un chico que se hizo famoso en el año 2007? Vífill Atlason, estudiante de dieciséis años, oriundo de Islandia, decidió llamara la Casa Blanca para hablar por teléfono con el presidente Bush. (¿Qué no envían a la gente a Guantánamo por eso?)
De acuerdo con la cadena de noticias ABC, Atlason encontró el que creía era el número telefónico secreto del presidente George W. Bush, y lo llamó. Dijo que se llamaba Ólafur Ragnar Grímsson, que todavía es presidente de Islandia, y solicitó una reunión personal. «Solo quería hablar con él, platicar, invitarlo a Islandia, a ver qué decía», declaró Atlason.
Los empleados de la Casa Blanca mordieron el anzuelo. Le dieron a Vífill el número privado del presidente Bush, número que está tremendamente protegido. Poco después de hablar con la secretaria del presidente, la policía llegó a casa de Atlason y se lo llevó para interrogarlo.
No hay gran cosa que los muchachos no harían o dirían, y los jóvenes no se quedan muy atrás que digamos. Hoy leerás el discurso del último amigo de Job. Ya conoces a Elifaz, Bildad y Zofar, pero Eliú les gana a todos. Era un tipo joven y enérgico que escuchó sentado los ataques de los amigos mayores, y las respuestas de Job. No le impresionaron los argumentos de ninguno, así que se puso del lado de Dios. La defensa que Eliú hizo de Dios continúa en los siguientes seis capítulos. Vale la pena leerla y, a diferencia de los otros, ¡él tuvo razón!
NO DEJES DE LEER
Job 31-33
¿Cómo responde Eliú a la acusación principal de Job, de que Dios no habla? Job33: 12-18.