Devocionales Matutinos

El Viaje de la Cura

Hoy

Adolescentes · Del libro La vuelta al mundo en 365 Días

Audios narrados con IA

Las editoriales prohibieron a los ministerios grabar los devocionales y publicarlos en YouTube, y nos quedamos sin audios.

Otros ministerios decidieron narrar devocionales generados con IA. Nosotros creamos un proceso en el que la IA solo lee el texto real de cada devocional, sin cambiar nada. Aún puede tener algunos errores, y estos audios no se publican en YouTube.

Producirlos cada día tiene un costo alto. Gracias por su apoyo y su paciencia.

Versículo:

«SÁNAME, SEÑOR, Y SERÉ SANADO» (JEREMÍAS 17:14, NVI).

Hemos ido a muchos lugares, ¿verdad? Pero aún queda un destino al que nadie quiere ir, a menos que realmente necesite ir: el hospital. ¿Sabes en dónde se encuentra uno de los mejores hospitales del mundo? En Bangkok, Tailandia. ¡Así es! Allí hay un complejo hospitalario digno de las mejores recomendaciones de los médicos expertos en esos asuntos.

Desde la entrada, te sientes en cualquier otro lugar, menos en un hospital. La recepción es más bonita que la de un hotel cinco estrellas. Con banderas de varios países, enormes columnas de aluminio y una decoración impecable, el Hospital Internacional Bumrungrad da la bienvenida a todos aquellos que pueden pagar algo tan impresionante. Sus directores médicos provienen de Estados Unidos, Australia, Singapur e Inglaterra. Los otros mil doctores, en su mayoría extranjeros, atienden a 1,2 millones de enfermos cada año, de los cuales medio millón proviene de 190 países distintos. El hospital cuenta con quinientas camas disponibles, 57 habitaciones de lujo, 21 suites VIP y, además, dos suites reales. Además de contar con tecnología de medicina nuclear, el hospital tiene 19 salas de proyección para cirugías a distancia. En otras palabras, es un hospital para «quitarse el sombrero».

Sin embargo, ni todos los miles de millones de dólares invertidos allí hacen que este megahospital de Bangkok sea mejor que cualquier otro. Y no es por su infraestructura, sus helicópteros, sus unidades de cuidados intensivos o sus equipos de última generación. ¡Nada de eso! Es por un único Médico. A fin de cuentas, solo Jesús pudo sanar al paralítico en Betesda o devolverle la vista a un ciego desahuciado hasta por los mejores médicos,

Hay muchas cosas que puede hacer un hospital de lujo como este, pero hay una enfermedad que ni miles de millones de dólares ni los doctores más increíbles del mundo pueden curar: el pecado. La muerte aún no ha sido erradicada, el cáncer sigue acechando a la humanidad, las tragedias pueden reducir hospitales a escombros, y solo la esperanza puede sanar nuestra añoranza del cielo...

¿Qué tal si hoy aceptas la invitación de Dios a una consulta constante con el Médico de médicos? Admiro profundamente a todos los médicos. Pero la verdadera cura eterna viene a través de una cirugía que solo la cruz de Cristo puede realizar. Y esta salvación no tiene precio, porque lo que Cristo pagó con su vida ni todo el universo podría pagarlo.

Entonces, permitamos que Dios nos cure.

Devocionales del Lunes, 19 de octubre de 2026 ›