Devocionales Matutinos

Todo Ser Viviente Fue Muerto

Adultos · Del libro Por su Gracia

Versículo:

«Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó solamente Noé, y los que con él estaban en el arca» (Génesis 7: 23).

No es un placer para Dios destruir a su propia creación. Había hecho a la raza humana con la posibilidad de que podría pecar y, aunque la hubiera podido haber hecho sin la posibilidad de pecar de manera que solo estuviera programada para hacer lo bueno y obedecer, ya no sería libre de tomar sus propias decisiones. Sería más bien un ser robótico programado para obedecer.

Dios anhela que cada uno de sus hijos lo obedezca por amor, no por coerción. Los antediluvianos habían ido demasiado lejos en su corrupción pecaminosa. El único camino por amor así mismo era su destrucción. Pero, siendo fiel a su forma de amar, Dios les advirtió y los llamó al arrepentimiento por 120 años, solo para recibir insultos, mofas y la ridiculización de su humilde siervo, Noé.

Nunca había llovido, ¿cómo creer en un diluvio? Nunca has visto a Dios, ¿cómo creer que existe? Algunos dicen que regresará, pero todo sigue igual desde que existe la noción de la historia. ¿Cómo creer que regresará? La destrucción de todo ser viviente, de las bestias, las aves, los reptiles y las plantas da una idea del inmenso poder de Dios. La faz de la tierra hasta entonces conocida fue removida por completo y el cataclismo mundial del diluvio dejó a la tierra prácticamente como un rompecabezas.

La geografía terrestre tomó las dimensiones propias después de un gran cataclismo: extensas cordilleras a lo largo de los continentes, abismos profundos en los océanos y grandes planicies donde el agua reposó. Los restos de los animales quedaron esparcidos por todo el globo sepultados y expuestos, los grandes árboles fueron comprimidos bajo miles de toneladas de sedimentos y murió todo ser viviente.

Dios te ha advertido que por la pecaminosidad del hombre volverá a destruir la tierra, ahora con fuego. Nuevamente morirá todo ser viviente por la eternidad. Pero ¿por qué tienes que morir? Dios te está llamando al arrepentimiento ahora mismo. ¿Te puedes dar una oportunidad de creer? Nunca había llovido, pero hubo un diluvio ¿Crees ahora que Dios cumplirá su palabra? Ven ahora a Jesús, pues él no quiere la muerte del impío, ven y sé salvo, porque todo es por su gracia.

Devocionales del Martes, 1 de septiembre de 2026 ›