Hoy

Trivialización DEL PECADO

Mujeres · Del libro Sublime Belleza

¡No se dejen engañar! Ni los inmorales sexuales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios (1 Corintios 6:9, 10).

Una líder de la iglesia había sido maltratada durante años por su esposo que, finalmente, la había dejado. Sintiéndose necesitada de cariño, comprensión y habiendo sido tratada injustamente, comenzó una relación con un hombre casado porque, en sus palabras, "tenía sentimientos y necesidades que necesitaban ser satisfechas".

Buscó la orientación del pastor y, en cierto momento, él le preguntó si consideraba que estaba actuando correctamente. Después de una larga conversación, durante la cual el pastor intentó mostrarle el error que estaba cometiendo al salir con un hombre casado y de sus intentos de autojustificación, la mujer decidió alejarse de la iglesia. No veía su acto como un pecado.

La palabra "pecado" está tan banalizada que la reemplazamos por "problema". Suena menos agresivo y no exige lo mismo que el pecado, es decir, genuino arrepentimiento y confesión. Pero sin reconocimiento no es necesario arrepentirse. Si no hay arrepentimiento, no se busca el perdón. Y sin el perdón divino, habrá perdición.

La visión humanista y relativista se ha infiltrado en nuestras convicciones quitándoles la relevancia y rebajándonos a un nivel muy superficial de cristianismo que pone en duda cuánto nuestras transgresiones pueden separarnos de Dios.

Infelizmente, cuando son exhortados, aun con amor y según las orientaciones bíblicas, algunos no admiten ser confrontados y, viendo su situación solo como un pequeño problema, se sienten víctimas y encuentran simpatizantes con los cuales crean un complot contra los que buscan su salvación.

Es importante recordar que "el pecado no es una calamidad que sobrevino súbitamente a la humanidad, sino que es el resultado de una actitud activa y una elección consciente [...]. Además, el pecado no es la ausencia del bien, sino que es "no alcanzar" las expectativas de Dios. Es un curso impío que el ser humano ha elegido deliberadamente. No es una debilidad por la cual los seres humanos no pueden responsabilizarse, porque el ser humano en la actitud o el acto de pecar deliberadamente elige rebelarse contra Dios" (Tratado de teología adventista del séptimo día, pág. 272). bebid

El pecado no es un mero problema. Es un acto de rebeldía que podrá llevarnos a la muerte eterna. Reconozcamos cada día nuestros pecados y busquemos el perdón divino incesantemente, para que podamos heredar la vida eterna.