Devocionales Matutinos

Represas Abiertas

Mujeres · Del libro Sublime Belleza

Versículo:

Iniciar una pelea es romper una represa; vale más retirarse que comenzarla (Proverbios 17:14).

La tarde del 5 de noviembre de 2015, un gran desastre industrial causó el mayor impacto ambiental, no solo en la historia brasileña, sino en todo el mundo. Se rompió la represa de residuos mineros Fundão, a 35 km del centro del municipio de Mariana, Minas Gerais.

La represa contenía residuos del hierro extraído de las minas de la región. El barro llegó al río Doce, cuya cuenca hidrográfica abarca 230 municipios de los Estados de Minas Gerais y Espíritu Santo, muchos de los cuales abastecen a su población con el agua del río.

La fauna y la flora quedaron comprometidos por donde el barro pasó. El agua llegó a ser inapropiada para bañarse y para consumir. Para los ambientalistas, el efecto de estos residuos en el mar seguirá por más de cien años. Y reparar los daños causados a la infraestructura de las localidades afectadas costaría millones de reales.

Así como la fuerza del agua contenida puede romper una pequeña rajadura descuidada y, con violencia, transformarse en una inundación tóxica difícil de contener, un pequeño malentendido no resuelto puede rápidamente transformarse en una gran batalla.

Algunas mujeres son expertas en reaccionar con expresiones faciales, palabras o incluso con agresiones físicas. Las afirmaciones y respuestas impensadas, los reclamos, los juicios precipitados y las acusaciones son un combustible eficiente para que una contienda genere un gran daño.

Es más fácil mantener una represa que arreglarla. Por eso, las menores rajaduras deben ser evitadas. Esa es una de las probables causas del desastre sucedido en Minas Gerais. Las contiendas pueden ser pequeñas al principio, pero crecen rápidamente. Cuando surge una pequeña señal de conflicto, es sabio descubrir su causa y, de ser posible, solucionarlo lo antes posible. Si no fuere posible, podemos alejarnos de él. No alimentes el comienzo de una pelea. Cambia las respuestas impensadas y poco delicadas por palabras suaves y conciliatorias, para apaciguar el otro lado. Cuán pacíficos serían los ambientes familiares y escolares e incluso el trabajo, la iglesia y las recreaciones, si las personas aprendieran esta norma.

Las mujeres sabias controlan la ira y las ofensas; las insensatas insisten en alimentarlas. Que Dios te dé un espíritu amoroso cuando una pequeña disensión comience. ¡Procura siempre ser parte de la solución!

Devocionales del Jueves, 15 de octubre de 2026 ›