Devocionales Matutinos

Nuestra Ignorancia

Hoy

Mujeres · Del libro Sublime Belleza

Versículo:

¿Quién es este, que oscurece mi consejo con palabras carentes de sentido? (Job 38:2).

La historia de Job muestra a Dios actuando detrás de escena para mostrar al universo su carácter, en contraste con el carácter de Satanás. Los amigos de Job se consideraban portadores de la verdad, pero fueron usados a fin de lograr los propósitos de Satanás. Después de agotar sus palabras llenas de autosuficiencia, el Señor les respondió con el versículo de hoy. En otras palabras: "¿Quiénes piensan que son con esa lógica mediocre?".

Entonces, en la secuencia del capítulo 38, Dios le hizo algunas preguntas cruciales a Job, las cuales lo conducían a la Creación: ¿Quién es el Creador? ¿Qué papel cumplía Job frente a la Creación? Dios desafía a Job al preguntar: "¿Dónde estabas cuando puse las bases de la tierra?" (vers. 4). E hizo que Job reflexionara acerca del poder divino sobre los límites de la creación, las profundidades del mar, las puertas de la muerte, el origen de la luz y de las tinieblas, las reservas de nieve y de granizo. Dios se muestra como aquel que trae la lluvia, la helada que cubre la tierra y el hielo que cubre las aguas y hace que el desierto florezca.

En los versículos 31 y 32, las preguntas divinas son sobre astronomía. En la época en la que se escribió el libro de Job ya había estudios sobre astronomía. Pero las preguntas iban mucho más allá de lo que se podía conocer al respecto de la ciencia. Me imagino a Job pensando: "¿Cómo voy a saber, Señor. ¿Cómo podré anudar los lazos de las Pléyades, o desatar las ligaduras del Orión? ¿Hacer salir a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiar a la Osa Mayor con sus hijos? (Job 38:31, 32).

Después de demostrar cómo mantiene armoniosamente los astros, Dios cuestionó a Job acerca de la subsistencia del león, del cuervo y sus polluelos, mostrando que la imposibilidad de los hombres en sustentarlos es posible para él.

Dios no solo quería confrontar a Job con su propia pequeñez, sino hacerlo reconocer la grandeza del Dios que gobernó la creación, estableció los límites al mar, la duración de los días y las noches, que controla el nacimiento del sol cada día y que se preocupa por cada detalle de nuestra vida, nuestras lágrimas y dolores.

¿Quiénes somos nosotros, con nuestra visión tan limitada para medir los propósitos divinos y controlar la vida y el futuro? Profundicemos cada vez más en nuestra ignorancia en el conocimiento sin fin de ese Dios lleno de amor, paciencia y bondad y confiemos en él, principalmente en los momentos dolorosos, en los cuales somos tentadas a dudar y a creer que sabemos alguna cosa.

Devocionales del Viernes, 16 de octubre de 2026 ›